|
COMPLETAR CON C O CC Rea-ión A-ión Ventila-ión Can-ión Dedu-ión Activa-ión Ova-ión |
SEGUIR BLOG
EJERCICIOS ESPECIALES PARA AINHOA
COMPLETA CON N, S, G,
H, J, Ñ, CH, X
|
A-a lleva pue-to un -aleco ro-a. |
Lo- libro- son muy útile- para apre-der
gramática y ortografía. |
El -ato de Ana se e-capó de ca-a ayer. |
|
El proyecto -- sido todo un é-ito. |
-o me gu-ta -ada la -ata. |
Los pá-aros está- en las -aulas. |
|
E- la selva -ay mucho- leo-- |
Sacó la mayor -ota en el e-áme-. |
Me -ustan los -elados de fre-a. |
|
María tuvo un accide-te y -a roto vario- -ueso-. |
-e comido una -rimoya. |
La mesa e-taba pi-tada de color bla-co. |
|
El plural de - irafa es ------- |
Maña-a iré a una e-posició-. |
-ay mucha ge-te en el ci-e. |
|
-e e-primido una -aran-a para -acarle
todo el zumo. |
Espa-a e- un país muy bonito. |
-e comprado una escultura. |
SÓLO O SOLO
Sólo, cuando equivalía al adverbio “solamente”,
solía estar acentuado para diferenciarlo del adjetivo solo, sin tilde, que significa ‘sin
compañía’ o ‘en soledad’. Actualmente, se admite el uso de solo, sin acentuación, tanto en el sentido
de “solamente” como en el sentido de “sin compañía”.
De este modo, solo puede
funcionar como adverbio, adjetivo o sustantivo.
La conjunción «o» siempre sin tilde, incluso
entre cifras.
Hasta ahora se venía recomendando escribir con tilde la conjunción
disyuntiva o cuando
aparecía entre dos cifras, a fin de evitar que pudiera confundirse con el
número cero. Este uso de la tilde diacrítica no está justificado desde el punto
de vista prosódico, puesto que la conjunción o es átona (se pronuncia sin acento) y tampoco se justifica
desde el punto de vista gráfico, ya que tanto en la escritura mecánica como en
la manual los espacios en blanco a ambos lados de la conjunción y su diferente
forma y menor altura que el cero evitan suficientemente que ambos signos puedan
confundirse (1 o 2, frente
a 102). Por lo tanto, a
partir de este momento, la conjunción o se escribirá siempre sin tilde, como corresponde a su
condición de palabra monosílaba átona, con independencia de que aparezca entre
palabras, cifras o signos: ¿Quieres
té o café?; Terminaré
dentro de 3 o 4 días; Escriba los signos + o – en la casilla correspondiente.
Según la RAE.
USO
DE COMILLAS “---“
Para enmarcar una cita
textual.
Citas
textuales dentro de un enunciado en
estilo indirecto.
Para
indicar una palabra mal escrita vulgar.
Cuando
se comenta una palabra desde un punto de vista lingüístico.
En
una obra narrativa para expresar el pensamiento de un personaje.
Para señalar palabras que proceden
de otro idioma.
1. Signo de puntuación formado por tres puntos consecutivos
(...) —y solo tres—, llamado así porque entre sus usos principales está el de
dejar en suspenso el discurso. Se escriben siempre pegados a la palabra o el
signo que los precede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que
los sigue; pero si lo que sigue a los puntos suspensivos es otro signo de
puntuación, no se deja espacio entre ambos. Si los puntos suspensivos cierran
el enunciado, la palabra siguiente debe escribirse con mayúscula inicial: El caso es que si lloviese... Mejor no
pensar en esa posibilidad; pero si no cierran el enunciado y este
continúa tras ellos, la palabra que sigue se inicia con minúscula: Estoy pensando que... aceptaré; en esta
ocasión debo arriesgarme.
2. Usos
a) Para indicar la existencia en el discurso de una pausa
transitoria que expresa duda, temor, vacilación o suspense: No sé si ir o si no ir... No sé qué hacer;
Te llaman del hospital... Espero que sean buenas noticias; Quería
preguntarte... No sé..., bueno..., que si quieres ir conmigo a la fiesta; Si yo
te contara...
b) Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso
cuyo final se da por conocido o sobrentendido por el interlocutor: A pesar de que prepararon cuidadosamente la
expedición, llevaron materiales de primera y guías muy experimentados... Bueno,
ya sabéis cómo acabó la cosa. Es especialmente frecuente este uso
cuando se reproduce un refrán o un fragmento literario de sobra conocido: Más vale pájaro en mano..., así que dámelo
ahora mismo; Y en mitad de la fiesta, se subió a una mesa y comenzó a recitar:
«Con diez cañones por banda...».
c) Para evitar repetir la cita completa del título largo de
una obra que debe volver a mencionarse: La obra Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos
tontos, de Rafael Alberti, está
llena de grandes aciertos. Los versos de Yo era un tonto... contienen algunos de los mejores hallazgos
expresivos del autor.
d) Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o
palabras malsonantes o inconvenientes: ¡Qué hijo de... está hecho! A veces se colocan tras la
letra inicial del término que se insinúa: Vete a la m... No te aguanto más.
e) Cuando, por cualquier otro motivo, se desea dejar el
enunciado incompleto y en suspenso: Fue
todo muy violento, estuvo muy desagradable... No quiero seguir hablando de
ello.
f) Sin valor de interrupción del discurso, sino con intención
enfática o expresiva, para alargar entonativamente un texto: Ser... o no ser... Esa es la cuestión.
g) Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el
mismo valor que la palabra etcétera o
su abreviatura: Puedes hacer lo
que quieras: leer, ver la televisión, oír música... Debe evitarse,
por redundante, la aparición conjunta de ambos elementos:
Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír
música..., etc.
Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música,
etcétera...
h) Entre corchetes [...] (→ corchete, 2e) o entre paréntesis (...) (→ paréntesis, 2e), los puntos suspensivos indican la
supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual: «Fui don
Quijote de la Mancha y soy agora [...] Alonso Quijano el Bueno» (Cervantes Quijote II
[Esp. 1615]).
Si se quiere dejar claro que la reproducción de una cita textual
no se hace desde el comienzo mismo del enunciado, es posible escribir puntos
suspensivos al inicio de la cita, sin paréntesis ni corchetes, dejando un
blanco de separación respecto de la palabra a la que preceden: Al final de
la obra, don Quijote pide «... un confesor que me confiese y un escribano que
haga mi testamento». Asimismo, cuando la reproducción de la cita queda
incompleta por su parte final, es posible escribir puntos suspensivos, sin
paréntesis ni corchetes y sin blanco de separación con respecto al texto que
antecede, para indicar que el enunciado continúa más allá de la última palabra
reproducida: Al final de la obra, don Quijote pide «... un confesor que me
confiese y un escribano que haga mi testamento...», evidenciando la cordura que
le asiste en sus últimos momentos.
3. Combinación con otros
signos
a) Si los puntos suspensivos
finalizan el enunciado, no debe añadirse a ellos el punto de cierre (se
escribirán solo tres puntos): Me encanta esta casa. Es hermoso despertarse
y ver el sol, los árboles, la luz en las ventanas... Creo que volveré el año
que viene; pero si los puntos suspensivos van detrás de una abreviatura,
se suma a ellos el punto que la cierra, de modo que se escribirán cuatro puntos
en total (→ abreviatura, 6d): Algunas abreviaturas con tilde
son pág., cód., admón.... ![]()
b) Tras los puntos
suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el
punto y coma y los dos puntos, sin dejar entre ambos signos ningún espacio de
separación:
Cuando decidas los colores, las telas, el tipo de mobiliario...,
ven a verme y te haré el presupuesto.
Mañana traerán la mesa, las sillas, los cuadros...; entonces sí
parecerá una casa.
Pensándolo bien...: mejor que no se presente.
c) Los puntos suspensivos se
escriben delante de los signos de cierre de interrogación o de exclamación si
el enunciado interrogativo o exclamativo está incompleto: ¡Si te dije
que...! Es inútil, nunca haces caso a nadie; si está completo, los puntos
suspensivos se escriben detrás, sin espacio de separación: ¿Me habrá
traído los libros?... Seguro que sí. Pueden darse casos en que se junten
el punto de una abreviatura, los tres puntos suspensivos y el de los signos de
cierre de interrogación o de exclamación: —¿Viste a ese Sr....? —Sí, el
Sr. González estuvo aquí ayer.
LA COMA, SEGÚN LA RAE
1. f. Signo ortográfico (,) que se emplea para delimitar, dentro del enunciado, determinados elementos, como componentes de una enumeración, incisos, vocativos o interjecciones, p.
ej., en La pluma, el bolígrafo y el lápiz sirven para escribir. El palacete, un hermoso edificio, amenazaba ruina. Tú, chico, ven aquí.
¡Bah, eso no importa!; para marcar la anteposición de algún elemento oracional, p.
ej., Tras tantas horas de trabajo, solo deseaba descansar; y para distinguir entre los posibles sentidos de un enunciado, p.
ej., en He hecho la paella como me dijiste.
/ He hecho la paella, como me dijiste.
2. f. Signo igual al ortográfico que se emplea para separar la parte entera de la decimal en las expresiones numéricas; p.
ej., en 58,25.
-
EJERCICIOS SÍ O SI EJERCICIO Nº 1 https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdAndBgwO9owGx0Uxxiw8pLwOBSGhIdaDk5jldeSjNO8h7IBA/v...
-
Sí o si SÍ EJEMPLOS ADVERBIO DE AFIRMACIÓN SE DIERON EL SÍ QUIERO PRONOMBRE PERSONAL ...